Disponer de un empleo supone desempeñar un rol productivo en la sociedad y gozar
de mayor bienestar y autonomía, por lo tanto es un derecho fundamental de toda persona.
No obstante, para las personas con discapacidad conseguir un trabajo digno que se ajuste
a sus características individuales, es mucho más difícil que para el resto de la población.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) calcula que en el mundo hay aproximadamente 386 millones
de personas con discapacidad en edad de trabajar . La gran mayoría de estas personas pueden realizar
actividades productivas compatibles con su condición, sin embargo tienen muy pocas oportunidades de
integrarse al mercado laboral.
En México la situación laboral para las persona con discapacidad es crítica. A pesar de que el 7% de los
hogares del país tienen entre sus miembros a por lo menos una persona con discapacidad, el 74% de las
personas con discapacidad en edad de trabajar se encuentran desempleadas . Además un gran porcentaje de
ellos tienen trabajos mal remunerados y en ocasiones son víctimas de explotación.