Genero
Durante las últimas décadas la perspectiva de género se ha convertido en un
punto de referencia necesario para abordar problemas de índole social.
Considerar el tema de la discapacidad conlleva inevitablemente a incluir en
el análisis una perspectiva de género, debido a que las mujeres con discapacidad
sufren una doble discriminación y tienen menos oportunidades de integrarse a la
sociedad y gozar de sus derechos plenamente.
El escaso acceso a servicios de salud y rehabilitación, así como la falta de
oportunidades de educación, de empleo y de participación que sufre la población con
discapacidad, se acrecienta aun más al tratarse de mujeres. En general las tasas de
mortalidad, analfabetismo y desempleo son más altas para mujeres con discapacidad
que para hombres en la misma condición, especialmente en las familias de escasos recursos.
Las niñas y mujeres con discapacidad tienen menos probabilidad de recibir una atención
adecuada y sus derechos y libertades fundamentales son más violados. Asimismo se
encuentran en mayor riesgo de caer en la pobreza y son más vulnerables a convertirse
en víctimas de la violencia y el abuso sexual.
Es por esto que las intervenciones relacionas con temas de discapacidad deben incluir
una dimensión de género que permita atender la problemática particular que atañe a
las mujeres.
Para esto es necesario:
• Elaborar estrategias dirigidas a asegurar el pleno desarrollo y potenciación de
la mujer con discapacidad, con el propósito de garantizarle el ejercicio y goce de sus derechos humanos.
• Llevar a cabo campañas de sensibilización pública, destinadas a combatir las múltiples
formas de discriminación a las que se encuentran sujetas las mujeres y niñas con discapacidad.
• Incluir dentro de los programas destinados al desarrollo de la mujer las necesidades específicas de las mujeres con discapacidad.