Pobreza
Las personas con discapacidad y sus familias son uno de los grupos sociales más vulnerables económicamente, ya que sus expectativas de acceder a un nivel de vida adecuado se ven mermadas por la estrecha relación que existe entre la discapacidad y la pobreza.

La pobreza y la discapacidad son dos fenómenos que frecuentemente van de la mano. La pobreza puede generar discapacidad debido a una diversidad de factores, como lo son: la malnutrición, la falta de acceso a servicios de salud y educación, los riesgos de contraer enfermedad u accidentes laborales, entre otros. A su vez, la discapacidad también puede llevar a una condición de empobrecimiento ya que los niveles de ingreso de este grupo poblacional suelen ser menores, tienen pocas oportunidades de acceder a un empleo, encuentran dificultades para movilizarse, para capacitarse y para beneficiarse de programas sociales.

La estrecha relación entre discapacidad y pobreza termina formando un círculo vicioso que excluye a las personas con discapacidad de participar activamente en la vida social y económica. Según el Banco Mundial las personas con discapacidad tienden a ser las más pobres entre los pobres dentro de una población mundial y suelen quedar al margen de las medidas de cooperación internacional destinadas a combatir la pobreza.

Existen 3 factores que elevan el riesgo de las personas con discapacidad a caer en la pobreza:
• El bajo nivel de ingreso, lo cual está relacionado con el difícil acceso al trabajo y el bajo nivel de formación educativa.
• Los gastos adicionales relacionados con la discapacidad, entre los que podemos mencionar como principales los gastos médicos y los de movilización.
• Las barreras sociales y físicas que implicación marginalización y exclusión de servicios sociales, como la falta de acceso a la educación y a oportunidades de capacitación.